¿Impacto de asteroide en 2182?
Los científicos han informado que existe una probabilidad de una en mil de que un asteroide colisione con la Tierra en el año 2182. El asteroide “(101955) 1999 RQ36” tiene 560 metros de diámetro y puede causar graves problemas, sin importar el lugar del planeta donde pudiera impactar.
Científicos informan que un asteroide de 560 metros de diámetro podría impactar la Tierra en el año 2182.
“La probabilidad total de impacto del asteroide ‘(101955) 1999 RQ36‘ puede ser calculada en 0,00092 -aproximadamente una en mil oportunidades-, pero lo más sorprendente es que más de la mitad de esta probabilidad (0,00054) corresponde al año 2182″, explica María Eugenia Sansaturio, coautora del estudio e investigadora de la Universidad de Valladolid (UVA).
La investigación involucró científicos de la Universidad de Pisa (Italia), el Laboratorio de Propulsión a Chorro o JPL (USA) y del Instituto de Astrofísica Espacial y Física Cósmica de Roma o INAF-IASF-Roma (Italia).
Un asteroide de 560 metros de diámetro podría ser altamente destructivo para la vida en la Tierra, sin importar el lugar donde impacte. El evento de Tunguska, una enorme explosión que arrasó más de 2.000 km2 de bosque siberiano en 1908, se estima que fue causado por un objeto de 40 a 70 metros de diámetro. El asteroide de este estudio es alrededor de 10 veces más grande.
Los científicos que estudian los efectos de impactos dicen que asteroides de más de 1 kilómetro de tamaño podrían causar condiciones de invierno nuclear sobre la Tierra.
El asteroide “(101955) 1999 RQ36” fue descubierto en 1999, y está clasificado como un asteroide potencialmente peligroso; cuerpos que pueden golpear la Tierra debido a la cercanía de sus órbitas, y que podrían causar destrucción si llegan a impactar.
Los científicos han calculado y monitoreado los potenciales impactos de este asteroide hasta el año 2200 mediante dos modelos matemáticos: el Método de Montecarlo y una línea de muestreo de variación. Los investigadores buscaron los llamados “Impactadores Virtuales” (VIs), conjuntos de incertidumbre estadística de principales impactadores para colisiones con la Tierra en diferentes fechas del siglo XXII.
La órbita del asteroide está bien determinada gracias a 290 observaciones ópticas y 13 mediciones de radar, pero tiene una significativa “incertidumbre orbital” porque, además de la gravedad, su trayectoria es influenciada por el efecto Yarkovsky. Tal perturbación modifica ligeramente las órbitas de los pequeños objetos del Sistema Solar debido a que, cuando rotan, los asteroides irradian desde uno de sus lados el calor que absorben del Sol desde el otro lado. El suave efecto de esta radiación de calor puede causar que el recorrido de un asteroide cambie en largos periodos de tiempo.
La investigación, que ha sido publicada en la revista Icarus, predice qué podría suceder en los próximos años considerando este efecto. Hasta el año 2060, el riesgo de impacto es moderado. Entre los años 2060 y 2080 este riesgo se incrementa en 4 órdenes de magnitud, ya que el asteroide se aproximará a la Tierra en esos años. La primera amenaza será el 2162, pero luego el riesgo disminuye otra vez hasta el año 2182, la fecha más probable de colisión.
“La consecuencia de esta compleja dinámica no es sólo la probabilidad de un impacto relativamente grande, sino también que un procedimiento realista de desviación (desviación de trayectoria) sólo podría ser realizado antes del impacto de 2080, y con mayor facilidad, antes de 2060″, dice Sansaturio.
El científico concluye: “Si este objeto hubiese sido descubierto después de 2080, la desviación requeriría una tecnología de la que no se dispone actualmente. Por ende, este ejemplo sugiere que el monitoreo del impacto, que hasta ahora no cubre más de 80 o 100 años, podría necesitar cubrir más de un siglo. Así los esfuerzos por desviar este tipo de objetos se podrían llevar a cabo con recursos moderados, desde un punto de vista tecnológico y financiero”.
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Publicado por Felipe Campos
Felipe Campos, estudiante de Ingeniería Informática. Atraído desde pequeño por la ciencia, y aficionado a la astronomía desde hace algunos años. Autodidacta en esta ciencia que, con el tiempo que dispongo, intento acercar un poco a la gente, ya sea mediante traducción de artículos o publicación de eventos y actividades astronómicas en Chile. Poseo mi propio sitio de astronomía (http://www.cosmonoticias.org/) y puedes seguirme en twitter (http://twitter.com/Astro_Pipe).





Ha nacido un nuevo concepto para da nombre a la teoría sobre el gran impacto que se produjo en Asia, posible responsable de la actual rotación e inclinación de 23º en nuestro planeta Tierra. Las huellas que aparecen en Marte coinciden con las de la Tierra y se empiezan atener indicios que el Valle Marineri se formo por la súbita expulsión de agua a consecuencia del impacto.
Es de difícil de imaginar la magnitud del acontecimiento que creo un cinturón de Asteroides DE Masas Emigrantes Terrestres ASDEMET y que en la actualidad formarían algunas de las montañas, cordilleras y depresiones que tenemos.
Esta nueva visión obedece a la perspectiva que nos presentan las imágenes de satélites que han pasado ha ser la herramienta imprescindible para la interpretación del relieve de nuestro planeta.
Esta teoría empieza a ser escuchada en los ámbitos Universitarios con cierto escepticismo, cuando en realidad, muchos de nosotros si nos viésemos a nosotros mismos de espalda y a unos metros de distancia no nos reconoceríamos, siempre nos ha faltado la perspectiva para ver a nuestro planeta con detalle, lo contrario que sucede con todos los demás planetas y satélites.
Los Asteroides de Masas Emigrantes Terrestre ASDEMET con diferencia a los conocidos que se desplazan a una alta velocidad de uno 29 Kilómetros por segundo aproximadamente son distintos solo en su velocidad, se desplazan en la orbita de rotación terrestre a una velocidad que puede ir de casi estacionaria a 3000 Kilómetros hora.
Los impactos de estas masa son distintas a las que conocemos pero también forman terremotos y agrietamiento por donde escapa el agua formando grandes redes subterráneas, de estas, las que consiguen llegar a la superficie se manifiestan con explosiones que aparentan cráteres y las que se quedan cerca de la superficie terminan colapsando en formas mayormente circulares conocidas como cenotes o simples lagos.
Para poder desarrollar esta teoría se hace imprescindible la creación de un equipo multidisciplinar que hará necesaria la colaboración de todos vosotros para finalmente poder contemplar desde este Paraíso lo que fue un Infierno y quien nos ayudo a salir.
ASDEMET en estudio son las montañas de Montserrat, el Montcau y la Mola en Catalunya (España) que pudieron impactar inicialmente en lo que es hoy la ciudad de Manresa, también el Monte Urulu y Olga en Australia y los Roraimas en Venezuela.
Agustín Alcaraz
Investigador Cartográfico
astroblematierra@gmail.com