SETI | Ciencia y Astronomía

Menu

Autor: Felipe Campos

Felipe Campos, estudiante de Ingeniería Informática. Atraído desde pequeño por la ciencia, y aficionado a la astronomía desde hace algunos años. Autodidacta en esta ciencia que, con el tiempo que dispongo, intento acercar un poco a la gente, ya sea mediante traducción de artículos o publicación de eventos y actividades astronómicas en Chile. Traductor de ESOcast. Poseo mi propio sitio de astronomía (http://www.cosmonoticias.org/) y puedes seguirme en twitter (http://twitter.com/Astro_Pipe).

Para buscar vida extraterrestre deberíamos considerar también a los planetas «moribundos»

Agua termal en el Parque Nacional Yellowstone. Así se podría ver la Tierra dentro de algunos millones de años. Crédito: Jack O’Malley-James.
Agua termal en el Parque Nacional Yellowstone. Así se podría ver la Tierra dentro de algunos millones de años. Crédito: Jack O’Malley-James.

Las bacterias son tan resistentes que pueden sobrevivir en casi cualquier lugar de la Tierra, incluso en lugares de calor o frío extremos. Cuando el Sol se caliente en los próximos miles de millones de años, es probable que las bacterias sean los únicos seres vivos que queden en el planeta, según una nueva investigación.

El estudio no solo tiene implicaciones para la supervivencia humana –con suerte, para entonces nuestros descendientes habrán dejado el planeta-, pero también para nuestra búsqueda de vida en otros planetas. Predecir la huella que estas bacterias dejarían en la atmósfera, podemos pulir nuestra búsqueda de nuevos planetas, expone el estudio. Continue reading «Para buscar vida extraterrestre deberíamos considerar también a los planetas «moribundos»»

ESOcast 40: El descubrimiento del Universo acelerado y el Premio Nobel de Física 2011

En las últimas dos décadas, los astrónomos han hecho un descubrimiento verdaderamente revolucionario: que el cosmos no sólo está expandiéndose, sino que lo está haciendo a un ritmo acelerado. El descubrimiento de la expansión acelerada del Universo fue galardonado con el Premio Nobel de Física 2011.

La Voyager 1 no ha salido del Sistema Solar

Voyager
Ilustración artística de la sonda Voyager de la NASA. Crédito: NASA/JPL-Caltech.

Más de 35 años después de su lanzamiento y casi 33 años desde que voló cerca de Saturno, la sonda Voyager 1 puede estar muy cerca de salir del Sistema Solar. El 25 de agosto del año pasado, cuando la nave se encontraba a más de 18 mil millones de kilómetros del Sol, los sensores notaron una fuerte disminución en la cantidad de rayos cósmicos anómalos, las partículas cargadas que a menudo se quedan atrapadas en la región magnéticamente turbulenta que separa al Sistema Solar del espacio interestelar. Al mismo tiempo, el sensor detectó un aumento dramático en la cantidad de rayos cósmicos galácticos intensos que se originan fuera del Sistema Solar; la mayor variación desde el lanzamiento de la nave, según informaron en línea los investigadores William Webber y F.B. McDonald. El estudio será publicado en la próxima edición de la revista Geophysical Research Letters de la American Geophysical Union (AGU).

La intensidad de los rayos cósmicos había estado variando durante varias semanas antes del 25 de agosto de 2012, una señal de que Voyager podía haber estado moviéndose a través del turbulento límite del Sistema Solar, o que el límite podría haber estado moviéndose hacia atrás y adelante en el espacio, afectando a la sonda como lo hizo, debido a las variaciones en la actividad solar. Pero en los últimos 6 meses, los niveles de los rayos cósmicos se han estabilizado.

Aunque la AGU publicó los resultados del estudio bajo el título “Voyager 1 Has Left the Solar System, Sudden Changes in Cosmic Rays Indicate” (“Voyager 1 ha dejado el Sistema Solar, indican los repentinos cambios en los rayos cósmicos”, en español), esa afirmación es errónea y la AGU debió cambiar el titular por “Voyager 1 has entered a new region of space, sudden changes in cosmic rays indicate” (“Voyager 1 ha ingresado en una nueva región del espacio, indican los repentinos cambios en los rayos cósmicos”).

Los datos que usaron Webber y McDonald son los mismos que otro grupo de científicos usó para demostrar que la sonda había entrado en una nueva región que apodaron “autopista magnética” y que podría ser la última capa antes del espacio interestelar.

Poco después de la publicación del estudio más reciente, el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA publicó un comunicado.

Es el consenso del equipo de ciencia de Voyager que Voyager 1 aún no ha dejado el Sistema Solar o alcanzado el espacio interestelar. […] Un cambio en la dirección del campo magnético es el indicador crítico final de que se ha alcanzado el espacio interestelar y este cambio de dirección todavía no ha sido observado.

En conclusión, aunque a muchos les gustaría que no fuera así, la Voyager 1 no ha salido del Sistema Solar, y el nuevo estudio es solo una confirmación de que la sonda ha ingresado en una nueva región, pero que aún se encuentra dentro del Sistema Solar.

Signos de agua en un meteorito marciano

El meteorito NWA 7034. Las aristas del cubo miden 1 cm de largo. Crédito: Carl Agee.
El meteorito NWA 7034. Las aristas del cubo miden 1 cm de largo. Crédito: Carl Agee.

Un meteorito arrancado desde la superficie de Marte contiene trazas de agua, según un nuevo estudio. A pesar de que la roca del tamaño de un puño es relativamente seca para los estándares terrestres, contiene entre 10 y 30 veces la concentración promedio de agua encontrada en otros meteoritos marcianos conocidos, y es el primero que se asemeja tanto a ciertos aspectos de la corteza marciana. Un coleccionista compró el objeto a un comerciante en Marruecos en 2011.

El meteorito (en la imagen), apodado NWA 7034, pesa casi 320 gramos y es un conjunto de trozos que incluyen pedazos de roca volcánica. La datación por radiactividad indica que los trozos volcánicos se solidificaron hace aproximadamente 2.100 millones de años, revelaron en línea los investigadores en Science. En general, la composición química de NWA 7034 es muy similar a la de las rocas analizadas recientemente por los rovers en Marte, y se asemeja mucho a la composición general de la corteza del Planeta Rojo estimada por la sondas en órbita. Continue reading «Signos de agua en un meteorito marciano»